¡Otro cheesecake! 

El día de hoy estaremos haciendo una tarta de naranja con queso que en principio se ve deliciosa. Es la primera vez que la preparo por lo que no sabía al inicio lo exquisita que quedaría.

Ahora que lo sé, estoy muy contenta de compartir contigo la receta.

Esta tarta de naranja no necesita hornearse por lo que es perfecta para principiantes. Si te inicias en la repostería, estoy segura que podrás elaborar esta receta con los ojos cerrados. 

Tanto la forma de elaboración, como sus ingredientes, hacen que esta sea una tarta refrescante, ideal para el verano. 

¿Preparada para probarla?

tarta naranja

DIFICULTAD

Fácil

PREPARACIÓN

30 minutos + 1 día de reposo en nevera

RACIONES

10 a 12 comensales

Los principales ingredientes de esta receta son el zumo de naranja fresco y el queso cremoso. Otra variante que también se emplea para elaborar esta receta es el zumo de mandarina. 

Elige la opción que prefieras y manos a la obra.

Para la base

  • 175 gr de galletas tipo María

  • 120 gr de mantequilla

Para el relleno

  • 800 ml de zumo de naranja

  • 500 gr de queso crema

  • 100 gr de azúcar

  • 9 láminas de gelatina o 15 gr de gelatina en polvo

Para la cobertura

  • 250 ml de zumo de naranja

  • 3 láminas de gelatina o 5gr de gelatina en polvo

  • Zumo de un limón (opcional)

¿Cómo preparar la tarta de naranja?

Como ves, la receta se compone de tres elaboraciones principales por lo que estaremos comenzando desde la base. 

Pero, antes de comenzar, reservaremos una cucharada del total de gelatina que serían aproximadamente 5 gr.

Para preparar la base y la tarta

1Hidratamos el resto de la gelatina en el zumo de naranja. Utilizar zumo, en lugar de agua le aporta mayor intensidad de sabor a la tarta.

2Forramos con papel de horno el molde y lo reservamos para colocar la tarta.

3Derretimos la mantequilla en el microondas.

4Colocamos las galletas en una batidora o picadora de alimentos. Las troceamos hasta conseguir una consistencia como de harina y las mezclamos con la mantequilla.

5Una vez que la galleta esté empapada de la mantequilla la repartimos por toda la superficie del molde y presionamos hacia el fondo. Reservamos la base en la nevera para que la mantequilla se endurezca lo suficiente.

6Calentamos en un cazo al fuego la gelatina que teníamos hidratando. Antes de que llegue a hervir, cuando se disuelva, la retiramos del fuego.

7Colocamos el queso crema en un recipiente y añadimos un poco del zumo de naranja. (Reservamos el resto del zumo para la cobertura de la tarta) Mezclamos los ingredientes a velocidad media en una batidora, añadimos el azúcar y seguimos batiendo. Finalmente agregamos la gelatina sin parar de batir.

8Sacamos el molde de la nevera y vertemos en él la mezcla de naranja con la ayuda de una cuchara. Cubrimos el molde con papel film y reservamos la tarta en la nevera hasta que cuaje la gelatina.

(Te recomiendo dejarlo en el frigorífico hasta el siguiente día)

Para preparar la cobertura de naranja

9Hidratamos con el zumo de naranja que hemos apartado, la gelatina que reservamos al inicio de esta receta. Le añadimos el zumo de un limón con la ayuda de un colador. Este paso es para aportarle un toque ácido, pero si no te agrada lo puedes obviar.

10Calentamos en un cazo al fuego la gelatina removiéndola constantemente hasta que se disuelva. Añadimos el resto del zumo de naranja y la retiramos del fuego.

11Cuando esté bien fría la mezcla anterior, la vertemos sobre la tarta y luego la reservamos en la nevera nuevamente.

Es necesario que cuaje la gelatina de la cobertura por lo que te recomiendo esperar una hora aproximadamente. Puede que tarde más o menos, dependiendo de la temperatura que tiene tu nevera.

Pasado este tiempo ya estará lista la tarta de naranja sin horno. Solo tienes que decorarla con los ingredientes que prefieras y servirla. Yo he escogido unas láminas de naranja para decorar esta tarta.

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