Amo los postres refrescantes en los meses de veranos. Esos que además de exquisitos, tienen una temperatura que, al probarlos, nos hace olvidar el más fuerte de los calores.

¿A ti también te gustan?

Pues este día nos ponemos las botas.

Estaremos preparando una deliciosa tarta helada de nata y chocolate crujiente que puede ser el plato perfecto para cualquier ocasión especial o para satisfacer el antojo de dulce de nuestra familia y por supuesto el nuestro.

tarta helada nata chocolate

DIFICULTAD

Media

PREPARACIÓN

2 horas

RACIONES

4-6 comensales

Esta tarta se prepara con pocos ingredientes y todos los encontrarás fácilmente en cualquier supermercado. De hecho, es probable que ya tengas en tu cocina muchos de los ingredientes que te listamos a continuación.

Ingredientes

Para la tarta

  • 1 kg de nata para montar

  • 200 g de chocolate negro

  • 100 g de azúcar

  • 70 g de leche en polvo

  • 40 gramos de azúcar invertido* (elaboración que haremos paso a paso más adelante)

  • Una cucharadita de extracto de vainilla

Para la decoración de la tarta

  • 300 g de nata para montar

  • 100 g de chocolate

  • 60 g de agua

  • 25 g de mantequilla sin sal

  • 4 cucharadas de azúcar glas

  • 2 cucharadas de azúcar invertido

  • Una cucharadita de extracto de vainilla

¿Cómo preparar la tarta helada de nata y chocolate crujiente?

Como ves, son más los ingredientes necesarios para la decoración que para elaborar la tarta en sí.

Seguramente el ingrediente del que menos has escuchado hablar es el azúcar invertido. Por ello es la primera elaboración que haremos, ya que lo necesitamos tanto para la tarta, como para la decoración.

Para preparar el azúcar invertido necesitaremos: 350 g de azúcar, 150 g de agua mineral, 2 sobres de gasificante (uno morado y uno blanco)

1En un cazo al fuego ponemos a calentar el agua, el azúcar y el sobre blanco. Dejamos que hierva y removemos por unos segundos. Apagamos el fuego y dejamos reposar la mezcla unos 20 o 30 minutos.

2Cuando se enfríe, añadimos el sobre morado de gasificante y removemos. Debe salir bastante espuma, pero no te asustes, es normal.

3Dejamos que se baje la espuma y lo vertemos en un recipiente de cristal con tapa. El azúcar invertido lo debemos utilizar cuando esté completamente frio.

Esta elaboración la puedes tener lista el día anterior al que piensas preparar la tarta para agilizar todo el proceso de elaboración

Para preparar la tarta

4Forramos con papel para hornear un molde. Los mejores para esta tarta son los que tienen un formato rectangular.

En un cazo al fuego o en el microondas, fundimos el chocolate a baño de María. Lo vertemos sobre un papel para horno poco a poco (Necesitamos 8 elaboraciones de este tipo, por lo que te recomiendo verter el chocolate en dos papeles de horno diferentes)

5Extendemos el chocolate con una espátula formando rectángulos más pequeños que el tamaño del molde que hemos elegido.

En total debemos formar 8 rectángulos casi iguales en sus proporciones. Colocamos encima un papel de horno, los ponemos en una bandeja y los reservamos en la nevera hasta que se endurezcan.

6Vertemos en un cazo a fuego lento los 200 gr de nata. Añadimos la leche en polvo y el azúcar. Removemos bien todos los ingredientes. Lo dejamos en el fuego por unos 10 minutos, mientras removemos de vez en cuando para que no se pegue.

Añadimos el azúcar invertido y la vainilla. Continuamos removiendo por unos segundos y lo retiramos del fuego cuando estén todos los ingredientes integrados. Vertemos todo en un recipiente con tapa y lo dejamos enfriar en la nevera.

7Montamos 800 gr de nata que debe estar bien fría.

En un recipiente grande unimos la nata y la mezcla anterior con una espátula hasta obtener una textura de crema sin grumos tipo mousse.

8Rellenamos el fondo del molde con dos cucharadas de nata. Colocamos una lámina de chocolate y cubrimos con dos cucharadas de nata. Repetimos el proceso hasta que se agoten las elaboraciones.

Cubrimos con papel fil y lo reservamos en el congelador.

Para decorar el pastel

9Cuando la tarta este bien fría es momento de decorar.

Montamos la nata, junto con el azúcar y la vainilla.

En el microondas fundimos el chocolate junto con la mantequilla. Removemos bien los ingredientes y añadimos el azúcar invertido.

10Antes de que esta mezcla empiece a espesar lo vertemos por la superficie de la tarta.

Colocamos la tarta en el congelador para que se endurezca la nata y ya tenemos nuestra receta lista.

Y ya tenemos esta refrescante tarta de helada de nata y chocolate crujiente. Ideal para esos calurosos días de verano en los que no sabes dónde meterte.

Cuando esté lista para servir, puedes decorarla con fresas u otros frutos rojos por encima. La harán más deliciosa, si eso es posible.

¡No olvides contarme que tal sabe tu tarta!